¿TDT o TDT2? Propuestas de planificación de cara al Segundo Dividendo Digital (II)

Por Francisco J. Santos. RPI

Dos planificaciones, la de los centros principales y la de los centros secundarios

Por tanto, con todo lo expuesto en la primera parte de nuestro reportaje, llegaríamos a la segunda clave de toda esta cuestión: la necesidad de dos planificaciones de cara al Segundo Dividendo Digital; o bien no dejaríamos de referirnos a una misma planificación, pero dividida en dos partes, ya que ambas están íntimamente relacionadas.

En primer lugar, la correspondiente a estos centros principales de gran cobertura que, como sabemos, conforman el citado “tronco del árbol” en la red de difusión y a los que pertenecen las 70 áreas técnicas en las que se dividió el territorio español en el plan de Transición a la TDT de 2007. Nos estamos refiriendo, por ejemplo, a Montánchez en Cáceres, Peña de Francia en Salamanca, Gamoniteiro en Asturias, Guadalcanal en Sevilla, Valle del Tiétar en Toledo, Chinchilla en Albacete, La Mancha en Ciudad Real o, por supuesto, Navacerrada en Madrid; todos ellos de reconocida eficacia en cuanto a cubrir grandes extensiones para hacer frente a la gran dispersión de nuestra población.

Y en segundo lugar, tendríamos la de los respectivos emisores secundarios y complementarios (en la mayoría de los casos subordinados a los principales anteriores); y que, como también hemos explicado, en lugar de tomar su señal y reproducirla en la misma frecuencia, emitirían en frecuencias diferentes.

Como ya se puede suponer, en una y otra planificación habría que ser muy escrupulosos, pero especialmente en la de los centros principales; ya que de la elección de los canales de UHF utilizados por los primeros dependerá la disponibilidad de los canales a utilizar por los segundos; teniendo en cuenta que no deberán coincidir ni con los empleados por el resto de estos centros principales, ni por supuesto, con los empleados en las demarcaciones dentro de su provincia y de las provincias limítrofes (sobre todo cuando estamos hablando de comunidades autonómas colindantes o suficientemente próximas).

Pensemos además que las afectaciones entre centros secundarios es más difícil, ya que son de escasa potencia y en algunos casos no llegan más que a los límites de un determinado municipio. Sin embargo, insistimos en que las afectaciones entre centros principales y secundarios son los que hay que tratar de evitar porque son los que pueden provocar los problemas a grandes distancias.

Así que como ayuda ante tan delicada labor, nada mejor que partir de la extraordinaria planificación con la que ya contábamos en la anterior televisión analógica, considerando así los antiguos canales analógicos en UHF como los nuevos múltiplex en TDT2 por ser éstos los que en parte tenemos ya antenizados; pero también por haberse demostrado como los más idóneos para llegar en las mejores condiciones a la población (tal y como refiere Joan Vergés Roig, ingeniero superior de telecomunicaciones, en la página 80 de su proyecto fin de carrera “Planificación de Nuevas Redes de Radiodifusión de TDT y estudio del Dividendo Digital“) y que nosotros hemos a tratado de aplicar a través de la siguiente fórmula:

  • En primer lugar, para el nuevo RGE de TVE se asignaría uno de los dos antiguos canales analógicos que fueron planificados para TVE1 y TVE2, tomando como preferencia los de TVE1, y siempre que lógicamente éstos se encontrasen por debajo del canal 50 (es decir, los comprendidos entre los canales 21 y 49 de UHF). Sólo cuando no hubiera ninguno asimilable (como por ejemplo Carrascoy, en Murcia) se asignaría uno de los dos analógicos pertenecientes al siguiente centro emisor más cercano respecto al primero dentro de su área de influencia
Aproximación a lo que sería la asignación de los canales radioeléctricos de la red RGE en TDT2 correspondientes a los centros principales, a partir de los canales planificados en la antigua televisión analógica. En este caso se ha considerado en Madrid la digitalización del centro emisor de Navacerrada. Trabajo realizado por Frecuencia Nueva tomando como referencia las diferentes listas que en su momento publicó el Ministerio de Industria (hacer clic para agrandar)
  • En segundo lugar, para el múltiplex de Mediaset se tomaría uno de los dos antiguos canales analógicos que fueron planificados para Telecinco y Cuatro (antigua Canal +); así como para el de Atresmedia se tomaría igualmente uno de los dos canales analógicos planificados para Antena 3 y la Sexta, tomando como preferencia los de Telecinco y Antena 3 respectivamente, y siempre que una vez más éstos se encuentren por debajo del canal 50; de modo que en situaciones en las que no encontremos alguno o ninguno asimilable, nos basaremos en el criterio anterior (es decir, los canales analógicos del centro emisor más cercano respecto al primero dentro de su misma área de influencia)
  • En tercer lugar, para el múltiplex del resto de las licencias se emplearían los canales de UHF sobrantes del caso anterior que de nuevo se encontrasen por debajo del 50; acudiendo a los canales analógicos del centro emisor más cercano en caso de no encontrar ninguno asimilable.
Aproximación a lo que sería la asignación de los canales radioeléctricos de los 3 múltiplex MPE en TDT2 correspondientes a los centros principales, a partir de los canales planificados en la anterior televisión analógica. Trabajo realizado por Frecuencia Nueva tomando como referencia las diferentes listas que en su momento publicó el Ministerio de Industria (hacer clic para agrandar)
  • En cuarto lugar, para los canales radioeléctricos correspondientesal nuevo múltiplex autonómico en TDT2, se reutilizarían igualmente los que fueron planificados en analógico (pudiéndose también considerar los sobrantes de TVE2 por debajo del canal 50, en caso de no encontrar correspondencias)
Aproximación a lo que sería la asignación de los canales radioeléctricos del múltiplex autonómico en TDT2 correspondientes a los centros principales, a partir de los canales planificados en la anterior televisión analógica. En este caso se ha considerado en Madrid la digitalización del centro emisor de Navacerrada. Trabajo realizado por Frecuencia Nueva tomando como referencia las diferentes listas que en su momento publicó el Ministerio de Industria (hacer clic para agrandar)
  • Y por último el resto de los emisores secundarios seguirían el mismo esquema, seleccionando de entre todos los de cada demarcación, aquellos canales que nuevamente por debajo del 50, se nos presentasen más disponibles; aunque habría que ser conscientes de que en que estos casos ya sería necesario hacer un diseño más exclusivo y que no toda la planificación de esa misma televisión analógica podría trasladarse; ya que en su momento fue concebida bajo la disponibilidad de todo el espectro (es decir, desde el canal 21 al 69 de UHF y teniendo en cuenta que incluso antiguamente también se empleaban los canales del 5 al 11 de VHF)

 

Periodo de transición

Finalmente, para el que el proceso resulte lo más cómodo para el usuario, especialmente en las ciudades dominadas por las antenas colectivas, se procedería de manera similar a como ya se ha hecho recientemente. Es decir, dado que en cualquier caso el Segundo Dividendo Digital nos obligaría a activar ciertos múltiplex nuevos en la banda comprendida entre los canales 21 y 49 de UHF; según cada zona y casos, se podrían utilizar esos mismos múltiplex como emisiones en pruebas dentro de una primera fase provisional, replicando en la nueva TDT2 parte de las señales ya existentes en la TDT. Por ejemplo, para Torrespaña en Madrid, y de acuerdo al cuadro expuesto, los canales propuestos 45, 32 y 38 correspondientes a los múltiplex en TDT2 de Atresmedia, Mediaset y el resto de las licencias (antiguos canales analógicos de Antena 3, Telecinco y Cuatro desde el centro emisor de Plaza de Castilla), podrían simultanearse en pruebas con las emisiones de Atresmedia, Mediaset y el resto de las licencias de la actual TDT. O para el centro emisor del Valle del Tiétar, en Toledo, los canales propuestos 35 y 43 (correspondientes a los múltiplex en TDT2 de Mediaset y el RGE de TVE para Castilla León) podrían simultanearse igualmente en pruebas con las emisiones de Mediaset y TVE Castilla León de la actual TDT.

De esta forma, lo importante no es que se repliquen por igual todas las señales (en tanto que la falta de espacio radioeléctrico nos lo impediría y por otra parte lo que pretendemos es reutilizar parte de los múltiplex ya antenizados), sino crear un periodo de transición que permita a los ciudadanos tener tiempo suficiente tanto para adaptar sus antenas colectivas y televisores como para comprobar la recepción en la nueva tecnología (recibiendo tanto las actuales emisiones en TDT como las que según en cada zona se establecieran en pruebas en TDT2); para finalmente, y a partir de una fecha clave, proceder a la fase definitiva consistente en la emisión total en TDT2 junto a la reubicación completa de todas las emisiones (recordando a cómo se ha hecho recientemente con el Primer Dividendo Digital), a fin de que todas queden ordenadas siguiendo la fórmula que ya hemos explicado; y en su caso, que tras dicha ordenación, se concluya el encendido de determinados centros que aún quedasen por activar.

 

Resumen y conclusión

Con la próxima TDT2 posiblemente conseguiríamos reducir a cinco los actuales ocho múltiplex en TDT, y no por ello disminuiría la calidad sino que aumentaría, ya que un gran número de emisoras podrían emitir en Alta Definición. En consecuencia también se daría un salto cualitativo en coste y aprovechamiento del espacio radioeléctrico. Pero en lugar de llenarlo de nuevas licencias que al final pueden acabar funcionando como alquileres encubiertos, se deberían potenciar más la redes multifrecuencia como solución a los muchos problemas de recepción originados por nuestra compleja orografía.

La medida más básica consistiría en que los canales radioeléctricos asignados a los centros emisores principales que conforman “el tronco” de la red de difusión fueran diferentes a los del resto de centros secundarios y complementarios que se extienden por el interior de cada provincia; y a lo que se debería sumar la división de tales provincias en pequeñas zonas llamadas “demarcaciones” con las que agrupar a su vez a dichos emisores secundarios, dotándoles de frecuencias propias y, en su caso, integrar dentro del múltiplex autonómico las televisiones locales que correspondieran a cada una de esas demarcaciones.

De esta forma, nos aseguraríamos de que ninguno de estos centros principales afecte a largas distancias a sus secundarios, pudiéndolos utilizar a pleno rendimiento sin necesidad de recurrir a la gran cantidad de pequeños reemisores que han ido proliferando en los últimos años. De hecho, basta volver a recordar un caso como el de Navacerrada, cuya digitalización en la Comunidad de Madrid ahorraría casi la mitad de los 63 centros actuales, a lo que también se añadirían los correspondientes de las provincias colindantes; evitando al mismo tiempo el coste de adaptar tan elevado número de emisores de cara al Segundo Dividendo Digital.

En definitiva. Creemos que se trataría de un modelo mucho más seguro y eficaz; mejor adaptado a la fragmentación televisiva propia de nuestro país (entre emisoras autonómicas, regionales y sobre todo locales); que comportaría todo un reto de ahorro para las Administraciones Públicas en lo que significaría permitir, como ya expusimos, el uso de menos centros y con más potencia para cubrir de la manera más eficaz y al menos coste las áreas poblacionales más dispersas; y al tiempo que no por ello escatimaríamos en calidad, sino que la aumentaríamos, librando al usuario de lo más importante: sus recurrentes problemas de recepción.

Elaboración propia de nuestro blog Frecuencia Nueva

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